Saltar al contenido

Orar

Sábado, 7 de octubre de 2028

Bienaventurada Virgen María del Rosario

Tiempo Ordinario · Blanco · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Ahora te han visto mis ojos, por eso me retracto

Lectura del libro de Job Job 42, 1-3. 5-6. 12-17

Job respondió al Señor, diciendo:

Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro. Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza.

El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó «Paloma», a la segunda «Canela», y a la tercera «Sombra para los párpados.» En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos.

Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job murió muy anciano y colmado de días.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 118, 66. 71. 75. 91. 125. 130 (R.: 135a)

Señor, que brille sobre mí la luz de tu rostro.

Enséñame la discreción y la sabiduría,

porque confío en tus mandamientos. R.

Me hizo bien sufrir la humillación,

porque así aprendí tus preceptos. R.

Yo sé que tus juicios son justos, Señor,

y que me has humillado con razón. R.

Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos,

porque todas las cosas te están sometidas. R.

Yo soy tu servidor: instrúyeme,

y así conoceré tus prescripciones. R.

La explicación de tu palabra ilumina

y da inteligencia al ignorante. R.

Aleluia

Cf. Mt 11, 25

Aleluia.

Te alabo, Padre,

Señor del cielo y de la tierra,

porque revelaste los misterios del Reino

a los pequeños.

Aleluia.

Evangelio

Alegraos de que vuestros nombres estén escritos en el cielo

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 10, 17-24

Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre.»

El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo.»

En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: «¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

Oración colecta

Señor, derrama tu gracia en nuestros corazones, y ya que hemos conocido por el anuncio del Ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, condúcenos por su Pasión y su Cruz, con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Te rogamos, Señor, que prepares nuestros corazones para ofrecer este sacrificio y así poder celebrar de tal modo los misterios de tu Hijo unigénito, que seamos dignos de alcanzar sus promesas. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión

Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor Dios nuestro, que habiendo proclamado en este sacramento la muerte y resurrección de tu Hijo, asociados a los dolores de su pasión podamos también gozar de su consuelo y participar de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de la Virgen María I. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Diego de Alcalá